No sé muy bien por qué te he conocido ni por qué esta necesidad imperiosa de escribirte y de saber de ti.
sábado
Puf, cada conversación contigo es una nueva encrucijada, ahora esa última frase tuya, que me desarma y me deja indefensa: realmente, me importas más de lo que debería. Me matas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario